lunes, 24 de septiembre de 2012

Enemigo Sobrenatural
“Vimanas en Afganistán”
Débora Goldstern©




Hace poco tuve oportunidad de ver “Enemigo Sobrenatural”, cuyo título en inglés es “The Objetive”, aunque también se conoce como “El Objetivo 648”, y que data del 2008.

Debo decir que ignoraba la existencia de este film, al cual accedí en forma casual, mientras me encontraba navegando por youtube que la recoge en forma completa.

En un principio pensé se trataría de la típica historia yanqui en cuanto a sus tristes incursiones imperiales en Oriente, pero mi sorpresa sería mayor cuando descubriría que el argumento de The Objetive, hundía sus raíces en una noticia que desde hace dos años circula en la red.

Según se desprende del rumor de tinte conspiranoico, lanzado por la bloguera rusa Sorcha Faal, un vimana, fue detectado en una cueva de Afganistán, al cual se le computan 5.000 años de antigüedad, y que según se cree, aún se encontraría en perfecto funcionamiento. Rápidamente las tropas norteamericanas se hicieron con el hallazgo transportándolo a su país, lo cual luego provocó una especie de represalia por vehículos del mismo origen. En fin …!

Claro que la primera anomalía sobre esta historia, surge cuando se comparan los años del film con el de la noticia apócrifa del sitio de Sorcha Faal, ya que el primero lleva ventaja puesto la película fue editada en el 2008, en cambio la data viral de la bloguera rusa recién apareció en Internet en el 2010. Lo cual resta pensar que Sorcha Faal ideó su fantástico cuento, luego del ver el film.

Sin embargo es menester hacer hincapié en otro dato que encaja perfecto en el rompecabezas. Según se cree, Sorcha Faal, es en realidad un espía de la CIA conocido como David Booth, y curiosamente el protagonista del film, del cual ahora vamos hablar, es un lacayo de la misma agencia citada ¿casualidad?

Más allá de estas “curiosidades”, The Objetive, film dirigido por el ideólogo del “Proyecto Blairwitch”, Daniel Myrick, bucea en un terreno poco explorado por los cineastas norteamericanos, y que creo es considerado casi tabú por muchos realizadores, los cuales casi siempre omiten cualquier referencia esotérica o mística en la mayoría de los films centrados en esta temática, ridiculizándolos en su mayoría.

Sin embargo, The Objetive elude esas controversias y se mete de lleno en un terreno, que como digo pocas veces es abordado por el cine actual. La historia se desarrolla en Afganistan, un país que en las pantallas de los medios casi siempre muestra como una región tribal, codiciada por los imperios a lo largo de la historia, gracias a su posición estratégica, y generalmente inaccesible, siendo considerada actualmente una de las regiones más peligrosas e inestable del planeta.

El argumento que para algunos puede pasar desapercibido, alude a la existencia de una fuerza desconocida, que opera en la región intrigando a los servicios norteamericanos, los cuales envían a uno de sus agentes para investigar el fenómeno.

Mi intento no es desmenuzar todo el film, que aliento los lectores de Crónica Subterránea tengan ganas de indagar en el mismo, sino, en remarcar ciertos aspectos de “The Objetive” que a mi parecer, son esenciales en cuanto al camino esotérico, única vía válida en cuanto a tratar de indagar en el pasado de la tierra y sus enigmas.

En The Objetive es necesario atender dos puntos primarios. Uno es el tema de los vimanas, y el segundo el de los jinas (djiins), que sería los espíritus tutelares de esas regiones, los famosos “genios” de los cuentos infantiles, y que los más entrenados conocemos como entidades invisibles, anteriores a nuestra actual raza adámica. Aunque circula mucha información sobre vimanas, y jinas, prometemos en una próxima entrega ahondar en los mismos.

No puedo si sustraerme a la influencia de la tan maltratada Afganistán, como una de las cabezas espirituales del Oriente Medio, así como señalar que fue en esta región donde nacieron los más importantes maestros sufíes, y señalándose que el famoso monasterio descripto por Gurdjieff, la mítica Hermandad de Sarmung, tiene refugio en sus moradas.

Tampoco olvidar que fue un príncipe afgano, Hardij Schripf, quién reveló en 1885 al esoterista francés, Alejandro Saint-Yves d’Alveydre, los lineamientos del Agartha.


The Objetive (2008)