jueves, 13 de octubre de 2011

Los registros Akashicos


 
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El Universo es energía y vibración, y es mucho más complejo de lo que nosotros percibimos tridimensionalmente, ya que existen otros planos donde las coordenadas de tiempo y espacio se juntan para formar el infinito o la eternidad.
En toda esa lógica está nuestro pasado, presente y futuro, en un eterno ahora. Toda esa información personal, social e histórica de la humanidad, como de otras realidades vivientes en este planeta, se encuentran grabadas en una especie de “base de datos” llamada Registros Akáshicos, a la que sólo tienen acceso aquellos que por su misión o estilo de vida que buscan la superación, no sólo en el plano personal y mental, sino del planeta y del Universo mismo. En La Biblia a esto se le denomina “El libro de la vida”.
¿QUÉ SON LOS REGISTROS AKASHICOS? El Akasha, en sánscrito, es el archivo de todas las experiencias del alma: pasado-presente y futuro, (teniendo en cuenta que el tiempo y el espacio son simbolismo de la tercera dimensión que no atañen al Alma). Es el registro del viaje del alma, desde su comienzo y contiene todas las posibilidades de su desarrollo futuro. El Registro Akáshico es el Libro de la Vida, del que hablan las religiones, es la mente fotográfica de Dios, hoy disponible para la Humanidad. La información sobre estos registros se pueden encontrar en el folklore de los pueblos más antiguos, en las parábolas y en todos los Nuevos y Viejos Testamentos. Se remontan al menos, hasta los Semitas, e incluye a árabes, asirios, fenicios, babilonios y hebreos. Entre toda esta gente, existía la creencia que había una clase de tabletas celestiales que contenían la historia de la humanidad, tanto como una forma de información espiritual.
Él mismo se encuentra en custodia de los seres de luz que se llaman Kumaras (Guardián), son los Guardianes del Registro Akáshico. En el ocultismo designa una galería de cuadros cósmicos y registros de todos los pensamientos, sensaciones y acciones desde comienzos del mundo. En el Akasha o libro de la vida, se encuentra la información de todas las posibilidades que tiene el alma para su desarrollo futuro.
En él está guardada la verdadera razón de su encarnación en la tierra. En estos registros se encuentran todas nuestras vivencias en cada una de las encarnaciones que hemos tenido desde los comienzos, quiénes fuimos, porqué elegimos ser quienes somos en esta vida presente, etc. A través de las distintas vidas vamos experimentando las virtudes de la espiritualidad sobre lo físico, hasta que así logramos dominar la materia y ponerla a nuestro servicio y que no sea al revés. Todos estos ir y venir de las distintas vidas quedan registrados en el libro de la vida o Registros Akáshicos; pero por una cuestión de autoconservación el ser borra su memoria para no terminar autodestruyéndose con recuerdos quizás no muy buenos ni santos; razón por la cual este registro guarda muy celosamente dicha información.
LEER LOS ARCHIVOS.
Una consulta de los Registros Akáshicos consiste en la apertura de los registros del Alma permitiendo que la información que proviene desde este profundo nivel espiritual sea develada. Con la lectura de los Registros Akashicos se obtiene la claridad suficiente para profundizar y comprender las cosas más complejas de nuestra vida. Ya que se obtiene la información que el alma necesita transmitir, y que generalmente se encuentra velada. Los registros Akáshicos se realizan con apertura del Akash, que es el libro álmico donde esta escrita cada una de las encarnaciones que, a través de los tiempos, desde que nos desprendimos del Uno hasta que retornamos a Él, quedan registradas allí. En nuestro Registro encontramos memoria celular donde se encuentra todo: recuerdos felices y no felices, inconsciente y todo lo que llamamos aprendizaje de vida. Esto permite ver que cosas en la actualidad nos suceden, se reiteran sin saber porqué y no nos permiten avanzar. Los orígenes de estas reiteraciones pueden referirse a aprendizajes que no han sido terminados de asimilar en esta u otras encarnaciones. Al conocer mas de nosotros mismos, como ser cósmico universal, a través de los registros akashicos podremos comprometernos mas con nuestro propio Ser, descubrir nuestra misión y nuestro plan de existencia como espíritu inmortal. Hacerse una lectura de registro akáshico implica tomar conocimiento con todas aquellas experiencias que pueden servirnos para desarrollarnos en el aquí y ahora, tomar contacto quizás con lo que eventualmente pudiéramos no estar haciendo para evolucionar y así poder corregir la marcha. Es una oportunidad única de reorientar nuestra alma a nuestro verdadero camino limpiando el campo vibracional, y alivianando el karma que quizás no nos permite avanzar. A través de los Registros Akáshicos se puede leer, como en un libro abierto, la totalidad de nuestras vidas: pasado, presente y futuro. Todo coexistiendo en un mismo plano y abarcando todos nuestros pensamientos, emociones, aprendizaje, luz y sombra. A través de su lectura, entonces, buscamos conocernos más. Intentamos ver cuáles son los «patrones de comportamiento» que nos hacen sentir separados de nuestra propia Vida. Podemos ver cuando empezaron esos «síntomas de separación» y podemos descubrir como a veces desde nuestra misma gestación hemos recibido patrones extraños (pensamientos de nuestra madre, de nuestro padre, de nuestro entorno), que nos afectaron psíquicamente haciendo que hoy en día nuestra percepción de las cosas sea como la de ellos, teniendo dificultad al determinar nuestros verdaderos sentimientos o pensamientos con respecto a las cosas.

CÓMO LEERLOS
Hay personas que por sí mismas, a través de la meditación, esfuerzo o sencillez, alcanzan descubrir parte de sus registros Akáshicos, pero la mayoría necesitamos de guías, de personas que están en un plano más elevado y que nos ayuden a reconciliar y armonizar todos los estratos de la sociedad, la ciencia, la filosofía, las religiones, las artes y la solidaridad humana. Para leer los Registros Akáshicos se necesita una intensa preparación espiritual que puede ser lograda por quién se lo proponga. A veces el consultante recibe información de alguna de sus vidas pasadas, otras veces no, lo que puede o no ser relevante…lo más importante, es que la persona aproveche los mensajes recibidos, como una guía y orientación para resolver sus conflictos.
Una lectura de los Registros Akáshicos puede movilizarnos profundamente, ayudándonos a tomar resoluciones que cambien nuestro desarrollo personal y espiritual.
En la antigüedad el registro akashico se consultaba en templos sagrados a través de sacerdotes o sacerdotisas que ayudaban a las personas. Los maestros y guardianes de los registros akashicos dan enseñanza y consejo a los seres terrestres para ayudarlos a solucionar de manera menos dolorosa su karma. Las consultas pueden ser de diversos temas, desde lo más material a lo más espiritual, salud, trabajo, dinero, familia, vida espiritual. Se desarrolla con preguntas del consultante y las respuestas que recibirá serán siempre de acuerdo al nivel de apertura que su personalidad le permita. En una lectura la información de vidas pasadas puede o no ser relevante, lo que generalmente es valioso es el guía que se recibe para ayudarnos a elaborar y trabajar los patrones que están presentes en esta vida, las oportunidades para crecer, como también la dirección a tomar.
Se lleva a cabo una lectura para ayudar a encontrar claridad, profundidad y comprensión en aquellas áreas profundas de su vida. Repasa la información que se te da en el contexto de su vida. Esta información se da como el trozo del rompecabezas que estas construyendo. Puede haber información que oriente hacia determinada perspectiva, pero somos nosotros quienes eligen el curso de nuestras vidas. Simplemente toma o descarta lo que se te dice.
NOTA: Para llegar a los registros siempre es mejor hacerlo bajo la vigilancia de alguien que nos oriente, nos guíe y nos ayude, y saber y sentir que se está preparado para saber o conocer cosas trascendentales, que puede que no estemos preparados aún para descubrirlas (causa por la que olvidamos nuestras otras encarnaciones). Estos temas, prácticas y meditaciones son importantes y no se deben tomar a la ligera, como mero hecho de curiosidad, sino como el hecho de ayudarnos a avanzar y a evolucionar espiritualmente, a crecer en este sentido.
“El Akasha, la Luz Astral, puede definirse como el Alma Universal, la Matriz del Universo, el Mysterium Magnum del cual todo cuanto existe ha nacido por separación o diferenciación. Es la causa de la existencia; llena todo espacio infinito…es el mismo espacio”.
Fuente: Salvador Suarez