miércoles, 13 de abril de 2011

AG H A R T A - El Reino Subterráneo de la Tierra
Diferentes vocablos de una misma realidad...
Agharta, Agartha, Aghartha, Agraharta, Agrartha, Agarthi, Agharti, Agharthi,
"Cuando nos encontramos con la entrada de una caverna somos tomados por un sentimiento mixto de temor y deseo. Temor de las tinieblas, de lo desconocido. Y deseo de encontrar allí las claves de los misterios aún ni siquiera sospechados" Leonardo Da Vinci

Desde tiempos inmemoriales la Humanidad ha enfrentado Grandes Misterios. El Hombre se ha visto expuesto a todo tipo de desafíos, ha posado sus ojos en las Estrellas, ha salido de su Planeta y ha puesto sus pies en la Luna.
Intentará sin duda en un futuro no muy lejano alcanzar otros Planetas y tocar las Estrellas
.
La Humanidad siempre se ha visto conmocionada por el Misterio del Espacio, y por el desafío que éste representa para el Hombre.

Sin embargo muy cerca de él, bajo sus pies, un Antiquísimo Legado descansa pacientemente, un Milenario Misterio, profundo y revelador, tan desafiante como alcanzar las estrellas, tan abrumador como posar sus pies en la luna.

Es llamado : " E l R E I N O S U B T E R R A N E O D E A G H A R T A "

Este fascinante Reino Interno de la Tierra, está entramado por una vastísima Red de Túneles que conectan con decenas de Ciudades Intraterrestres habitadas por seres de un altísimo grado de conocimiento, que custodian y preservan la Evolución Planetaria.

Diferentes Culturas de todo el Planeta han legado importantes referencias, acerca de este profundo y revelador Misterio,

¿Hay otras Humanidades dentro nuestro Planeta ?

¿Habría bajo nuestros pies otras civilizaciones más avanzadas que la nuestra?

Marcelo G. Martorelli


A G H A R T A El Reino Subterráneo de la Tierra
p o r R e n é G u e n o n

Agartha, se dice, no fue siempre subterránea, y no permanecerá siempre; vendrá un tiempo en el que, según las palabras dadas por F. Ossendowski, los «pueblos de Agartha saldrán de sus cavernas y aparecerán sobre la superficie de la tierra». Antes de su desaparición del mundo visible, este centro llevaba otro nombre, pues el de Agartha, que significa «inalcanzable» o «inaccesible» (y también «inviolable», pues es la morada de la Paz, Salem), no habría sido el más conveniente; F. Ossendowski precisa que se hizo subterráneo «hace más de seis mil años», y ocurre que esta fecha corresponde, con una muy suficiente aproximación, al comienzo del Kali-Yuga, o «época negra», la «edad de hierro» de los antiguos occidentales, el último de los cuatro períodos en los cuales se divisa el Manvantara; su reaparición debe coincidir con el fin del mismo período.

Hemos hablado anteriormente de las alusiones hechas por todas las tradiciones a algo que se halla perdido o escondido, y que se representa bajo diversos símbolos; esto, cuando se toma en su sentido general, lo que concierne al conjunto de la humanidad terrena, se refiere precisamente a las condiciones del Kali- Yuga.

El período actual es una fase de oscurantismo y de confusión; sus condiciones son tales que, en tanto que persistan, el conocimiento iniciático debe necesariamente quedar oculto, de ahí el carácter de «Misterios» de la Antiguedad llamada «histórica» (que no se remonta más que hasta el comienzo de este período) y de las organizaciones secretas de todos los pueblos; organizaciones que dan una iniciación efectiva allí donde subsiste aún una verdadera doctrina tradicional, pero que no ofrecen más que la sombra cuando el espíritu de la doctrina ha cesado de vivificar a los símbolos que no son más que la representación exterior y eso, porque, por razones diversas, todo lazo consciente con el centro espiritual del mundo ha acabado por romperse, lo que es el sentido más particular de la pérdida de la tradición, la que concierne especialmente a tal o cual centro secundario, dejando de estar en relación directa y efectiva con el centro supremo.

Se debe pues, como lo decíamos anteriormente, hablar de algo que está oculto más que verdaderamente perdido, ya que no está escondido para todos y que algunos lo poseen aún íntegramente; y, si es así, otros tienen siempre la posibilidad de encontrarlo, ya que ellos lo buscan como conviene, es decir, que su intención sea dirigida de tal manera que, por las vibraciones armónicas que despierta según la «ley de acciones y reacciones concordante», pueda ponerlos en comunicación espiritual efectiva con el centro supremo.

Esta dirección de la voluntad tiene además, en todas las formas tradicionales, su representación simbólica; queremos hablar de la orientación ritual: ésta, en efecto, es propiamente la dirección hacia un centro espiritual, que cualquiera que sea, es una imagen del verdadero «Centro del Mundo».

Pero a medida que se avanza en el Kali- Yuga, la unión con este centro, cada vez más cerrado y oculto, se hace más difícil, al mismo tiempo que se hacen más raros los centros secundarios que le representan exteriormente; y sin embargo, cuando acabe este período, la tradición deberá manifestarse de nuevo en su integridad, ya que el comienzo de cada Manvantara, coincidiendo con el final del precedente, implica necesariamente, para la humanidad terrena, la vuelta al «estado primordial».

En Europa, todo lazo establecido conscientemente con el centro por medio de organizaciones regulares está roto actualmente, y ello es así desde hace varios siglos; además, esta ruptura no se realizó de un solo golpe, sino en varias fases sucesivas.

La primera de estas fases se remonta al comienzo del siglo XIV; lo que ya hemos dicho en otro lugar de las Órdenes de Caballería puede hacer comprender que uno de sus papeles principales era el de asegurar una comunicación entre Oriente y Occidente, comunicación de la que es posible comprender el verdadero alcance si se observa que el centro del que hablamos aquí siempre ha sido descrito, al menos en lo que concierne a los tiempos históricos, como situado al lado de Oriente.

Sin embargo, después de la destrucción de la Orden del Temple, el Rosacrucianismo, o a lo que se debía dar este nombre por continuidad, siguió asegurando el mismo lazo, aunque de una manera más disimulada. El Renacimiento y la Reforma marcaron una nueva fase crítica, y por último, según lo que parece indicar Saint-Ives, la ruptura completa habría coincidido con los tratados de Westfalia, que en 1648 terminaron con la Guerra de los Treinta Años.

Ahora bien, es notable que varios autores hayan afirmado precisamente que, poco después de la Guerra de los Treinta Años, los verdaderos Rosacruces hayan abandonado Europa para retirarse a Asia; y recordaremos, a propósito de esto, que los Adeptos Rosacruces eran doce, como los miembros del círculo más interno de Agartha, y en conformidad con la constitución común a tantos centros espirituales formados a imagen de este centro supremo.

A partir de esta última época, el depósito del conocimiento iniciático efectivo no está guardado por ninguna organización occidental; también Swedenborg declara que es de ahora en adelante entre los sabios del Tíbet y de Tartaria donde hay que buscar la palabra perdida; y por su parte, Anna Caterina Emerich tiene la visión de un lugar misterioso que llama la «Montaña de los Profetas», y que la sitúa en las mismas regiones.


R e n é G u e n o n




A G H A R T A El Reino Subterráneo de la Tierra
p o r M i c h e l C o q u e t

Se han dicho muchas cosas sobre este gran reino subterráneo, pero, en realidad, todavía no se ha revelado verdaderamente nada al gran publico, salvo a través de los mitos y de las alegorías divulgados por algunos iniciados intuitivos.

Como algunos autores afirman, es posible que la Tierra este, totalmente hueca y que el pueblo intraterrestre posea su propio sol central. Es igualmente posible que el centro de la Tierra sea tan denso como su corteza y que la humanidad de la Agartha viva entre los dos polos. Por otro lado, no hay que excluir la teoría que afirma que la Tierra es como un buñuelo, totalmente repleto de inmensas cavernas tan vastas como nuestras regiones y países, en comunicaci6n entre sí por medio de gigantescos túneles construidos. Podemos afirmar sólo una cosa, existe este mundo subterráneo y sus habitantes tienen existencia física y etérica.

Según Raymond Bernard, autor de La Terre Creuse "La Tierra Hueca" el Polo Norte y el Polo Sur son inmensas aperturas, una de las cuales fue visitada accidentalmente por el almirante Richard E. Byrd, el cual, sobrevolando la parte cóncava del Polo Norte, percibió una tierra reverdecida, ríos, e incluso un mamut vivo!

Si los Polos son inmensas aperturas, que hay que decir entonces de la expedición del capitán americano Anderson, que el 3 de agosto de 1958 emergió con su submarino at6mico, el Nautilus, en el Polo Norte, cerca de Groenlandia? Lo mismo volvió a hacer poco después el submarino Skate, bajo el mando de Jim Calvert. Esto, por no hablar de los satélites, que en la actualidad pueden fotografiar la Tierra con todo detalle. Claro está, los defensores de la teoría de Raymond Bernard pueden afirmar, con razón, que los dossieres del ejercito no revelan nada al gran público y que las fotos de los Polos tornadas Wa sat61ite son de difícil acceso!

He de admitir que, hasta la fecha, no poseo ninguna prueba de la existencia de estas aperturas físicas. Por supuesto, no ignoramos en absoluto que los Polos constituyen entradas de vitalidad y que esta vitalidad pránica es la causante del clima. Pero, en este caso, las entradas de los Polos podrían estar pura y simplemente formada por materia etérica.

Aparte de los Polos que conducen (hipotéticamente) a la Agartha, sabemos que el reino interior es accesible a través de túneles inmensos, algunas de cuyas entradas han sido incluso descubiertas. Sin embargo, estas entradas están frecuentemente protegidas por elementos diversos, como, por ejemplo, emanaciones de gas mortal. Entre las principales entradas, citemos la que se encuentra situada en la Cordillera de los Andes; la de Potala, en el Tibet; la de Pamir; la de los montes Karakorum; la de la montaña Kouin Long Sang, situada entre el Tlfbet y China. En el sur de la India podemos encontrar entradas de este tipo en los montes Vindhya, en la regi6n de Gaya. Ws al sur, tenemos Tirupati, la colina de Arunachala y las Montaflas Azules (Nilgiris). Dichas entradas existen por todas partes en la superficie de la Tierra. Sin embargo, hay un territorio subterrineo cerca de la superficie, de hecho, el mds accesible; se encuentra en el Tibet y se le llama el palacio de Kalapa. En realidad, forma lo que se llama el Meru. Es el centro o la capital de la Tierra Sagrada.

EI tercer Panchen Lama, que era un miembro eminente de la Gran Fraternidad Blanca, escribe que, a partir del lado derecho del Kailas, siguiendo el curso paralelo del río Sita, se encuentra la vasta región de Shambhala. En su obra ofrece precisiones asombrosas sobre el emplazamiento de esta entrada rodeada así de esta corona de montañas de hielo y de bosques que se extienden a lo lejos, se alza como sobre un receptáculo, exactamente en el centro, el palacio de Kalapa... Si se emprende el viaje de algunos días hacia las alturas de las montañas de hielo, se llega al glacial principal. Como nunca se deshiela, su hielo es muy transparente. Es allí donde se alza el palacio de Kalapa sobre una planicie que se extiende en la lejania> (9)

Es en este lugar donde se encuentra el rey Kukika. EI Panchen Lama escribe también lo siguiente:

Tiene a su disposición toda clase de vehículos con los cuales puede viajar: sarabhas (10), elefantes alados utilizados como caballos, toda clase de vehículos de ruedas y de vehículos propulsados..(11)
Después se describe la ciudad (subterránea, aunque este detalle no se especifique):

Si se las cuenta todas juntas, hay noventa y seis millones de ciu dades. Todos sus habitantes hablan sánscrito; llevan turbantes y túnicas blancas, viven frugalmente y poseen unas cien casas de tesoros llenas de oro... (12)

Madame H. P. Blavatsky, que fue una de las portavoces mas importantes de la Jerarquía, nos dice que la Isla Blanca del Desierto de Gobi (el actual Shambhala) tenia una realidad física, al margen de su realidad etérica. En aquella época, en la que esta isla llena de verdor tenía en su centro un magnifico y suntuoso palacio (blanco):

No existía ninguna comunicaci6n por mar con la hermosa isla pero algunos pasajes subterráneos, conocidos únicamente por los dirigentes, ponían en comunicaci6n con ella todas las direcciones (13)
Y mas adelante, precisa:

La tradición cuenta, y la arqueología considera que la leyenda es verdadera, que hay varias ciudades, florecientes actualmente en la India, que habrían sido edificadas sobre otras ciudades y que, por tanto, tienen una ciudad subterránea con siete u ocho pisos. Delhi es una de estas ciudades, así como Allahabad; se encuentran ejemplos similares en Europa, por ejemplo, en Florencia, que está construida sobre varias ciudades muertas, etruscas y otras. En estas condiciones, ¿porque Ellora, Elephanta, Karli y Ajunta no podrían haber sido construidas sobre laberintos y pasajes subterráneos, tal como se afirma?

Claro está que no queremos hablar de cuevas conocidas por todos los europeos, ya sea porque las han visto o porque han oído hablar de ellas, a pesar de su enorme antigüedad, que también es discutida por la arqueología moderna; pero hablamos de un hecho, conocido por los brahmanes iniciados de la India y, especialmente, por los yoguis; a saber: que no existe en el país un sólo templo, cueva, que no posea sus pasajes subterráneos, dirigidos en todas las direcciones y que estas cuevas subterráneas y estos corredores sin fin poseen, a su vez, otras cuevas y corredores.(14)

Teniendo en cuenta la gran teoría de la deriva de los continentes, es evidente que estos túneles han sido construidos no sólo para desplazarse hacia el reino subterráneo, sino también para alcanzar a voluntad todos los lugares privilegiados de nuestro planeta!

Este terna apasionante, pero tan especulativo, no tiene ningún interés inmediato al margen de las pruebas concretas, salvo, quizá, para poner orden a lo que con frecuencia esta disperso y adulterado por la imaginación.

Si abordo brevemente este tema de la Agartha, es por ser el terreno de acción de una gran parte de nuestra Jerarquía (en sus niveles más altos), porque los pueblos que viven bajo tierra (tengan o no nuestra apariencia) son nuestros hermanos y porque ellos tienen también que hacer el esfuerzo de liberarse de las ilusiones del mundo que les rodea para alcanzar el sol de la iluminación.

Notas
(9) La Voie vers Shambhala, pp. 74, 75, 76, Arch~, MilM 1983.
(10) Nombre dado a ciertos vehículos volantes de la civilización atlante amplia mente descritos en el Samarangana Sutradha, en donde los vehículos volantes llevan el nombre genérico de Vimana. Esto se refiere (en parte) a] misterio OVNI. Se trata de una jerarquía de adeptos de la Ronda interior que, en su momento, revelaran su existencia al mundo estupefacto, pero preparado, y que, desde siempre, han ayudado a la actual Jerarquía planetaria a hacer evolucionar a la humanidad; algunos de sus adeptos son miembros de la G. L. B.
(11) idern nota 9.
(12 )idem nota 9.
(13) La doctrina secreta, torno Ill, p. 276, H. P. Blavatsky, Ed. Adyar.
(14) La doctrina secreta, torno Ill, p. 276, H. P. Blavatsky, Ed. Adyar. [Existe edición en castellano por Editorial Kier.]

A G H A R T A El Reino Subterráneo de la Tierra
E x t r a c t o d e l l i b r o ... "ACUARIO, LLEGADA DE LA EDAD DE ORO"

por el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov - www.aivnhoe.de/

Ya hace años, os hablé de este reino subterráneo llamado Agharta, donde se ha desarrollado desde hace milenios una civilización fantástica. Este reino escondido está en comunicación con la superficie de la tierra porque existen aberturas en diferentes países del mundo: en los polos, en América del Sur, en Mongolia, en el Tibet…e incluso en Francia, en los Pirineos. Desde tiempos muy lejanos se han transmitido leyendas - sobre todo entre los pueblos nórdicos – que hablan de un país, más allá de los hielos polares, una tierra donde reina una eterna primavera. Y según una conocida tradición de la Ciencia iniciática, las auroras boreales estarían producidas por seres extremadamente evolucionados que habitan en estas regiones y por una luz que procede del centro de la tierra.

Algunas personas en el mundo han tenido conciencia de la existencia de Agharta. Incluso se ha hecho una película, «Shangri-La» en la que se cuestionaba la existencia del país de la eterna juventud. Pero en todos los países existe esta tradición. Ya sea en Grecia, en India, en Egipto, todos los pueblos han tenido sus ideas respecto a este país de la juventud y de la eterna felicidad; y es precisamente el reino subterráneo de Agharta al que otras culturas han llamado el país del Santo Grial, Thulé, el jardín de Hespérides ...

Ahora, cada vez más, se habla y se escribe sobre Agharta, pero hace años era una cuestión poco conocida. Había el libro de un ruso, Ossendowski: «Bestias, hombres y dioses» que cuenta todo lo que le ha sido dicho a este respecto en los monasterios del Tibet. Pero sobre todo es el libro del marqués Saint Yves d'Alveydre: «La misión de la India», el que aporta las mayores revelaciones sobre Agharta. Saint- Yves d'Alveydre era un escritor, un erudito e incluso un Iniciado. Poseía la facultad de desdoblarse, y por eso revela en esta obra que ha podido entrar personalmente en Agharta. Da detalles extraordinarios sobre este reino subterráneo iluminado por una especie de sol central, donde, al igual que sobre la tierra, crecen árboles y flores, donde viven animales y hombres. Habla de bibliotecas y de archivos que se extienden a través de kilómetros y que contienen toda la historia de la humanidad. Sí, libros extraordinarios que fueron escritos por grandes Iniciados y que contenían grandes secretos; fueron retirados de las manos de la humanidad, pero están allá, en Agharta, y sólo aquéllos que están evolucionados tienen derecho a leerlos.

Todo lo que pasa en el mundo desde un principio está registrado y conservado en estos archivos. Todo lo que ha desaparecido de la superficie de la tierra y que se cree definitivamente perdido, se encuentra allá abajo. Si queréis saber cómo eran ciertos personajes históricos, allá lo encontraréis. Y también vosotros estáis allí, en miniatura. Porque todos nosotros existimos bajo la forma de un doble para que se nos estudie. En Agharta hay siempre un reflejo en miniatura de todo lo que pasa aquí. Y los Aghartianos saben incluso que en este momento estoy hablando de ellos.

Algunos, que han investigado, piensan que los bohemios, los zíngaros, proceden de Agharta, de donde fueron expulsados, y que es de allí de donde han traído los conocimientos que tienen sobre el Tarot, por ejemplo, y que se transmiten de generación en generación. Se cree también que los Aghartianos proceden de los Atlantes y de los Lemures. Antes de que el continente comenzara a zozobrar - habrían pasado quince mil años según ciertos investigadores - deberían haber huido con sus máquinas extraordinarias para refugiarse en las entrañas de la tierra donde han creado ciudades, asentándose allá.

Evidentemente se cuentan toda clase de historias extraordinarias respecto a Agharta. ¿Son verdaderas o falsas? No es esto lo que me interesa. Lo que me interesa es la filosofía, los principios sobre los que se ha fundado este reino, y cómo propagarlo, y sobre todo cómo hacer comprender a los humanos que acabarán rompiéndose la cabeza si continúan siguiendo filosofías erróneas.

Agharta es un reino muy sabiamente organizado y gobernado, donde millones de hombres viven en la prosperidad, la paz y la felicidad, al abrigo de enfermedades e incluso de la vejez. Saint-Yves d'Alveydre habla en detalle de esta organización. En la cumbre reina una trinidad de seres: el Brahatma, el Mahatma, y el Mahanga (que Ossendowski cita bajo los nombres de Brahytma, Mahytma y Mahynga). A Brahatma está confiada la Autoridad, a Mahatma el Poder, y a Mahanga, la Organización. Y como Agharta posee una estructura que es un reflejo del orden cósmico, por debajo de esta trinidad superior hay un grupo de 12 personas, a semejanza del zodíaco, y después un grupo de 22, a semejanza de los 22 principios del Verbo, con cuya ayuda Dios creó el mundo; después 365, como los 365 días del año, etc.

Durante años he reflexionado y meditado mucho sobre Agharta y he trabajado para entrar en comunicación con su reino invisible. Quizás no lo creáis, pero ha llegado el momento de decíroslo; os traigo la misma organización. Es preciso que los humanos comprendan ahora que aún no han encontrado el gobierno que les conviene y que sólo la sinarquía, el gobierno de los Iniciados, puede resolver todos los problemas políticos, sociales, económicos.

Os traigo la misma cultura que existe en Agharta. Todavía no puedo en verdad, desvelarla, revelarla, porque parece ser algo tan lejano, tan absurdo, que me arriesgo a que me metan en algún sitio especial... Sí, si os digo todo lo que sé, me meterán en un manicomio. Es por ello que no me atrevo a haceros ciertas revelaciones. Pero todo está aquí, en mi cabeza, y cada vez os hago penetrar más y más en estas verdades de la Ciencia iniciática. Por otra parte, si actuáis de buena fe, no podéis dejar de reconocer que todo lo que os he revelado hasta ahora era verdad. Así pues, os dejo libres, haced lo que queráis.

Y lo que es absolutamente verídico es que os traigo una nueva cultura. La Enseñanza de la Fraternidad Blanca Universal tiene por misión el introducir en el mundo la filosofía de Agharta. Una tradición cuenta que Rama, después de haber conseguido asentar la Edad de Oro en la tierra, fue a habitar a Agharta y que muchos otros grandes espíritus, como Buda o San Juan, o incluso el alquimista Nicolás Flamel, también han ido a vivir en Agharta. Pero lo que no se sabe, es que en nuestra época los Aghartianos se reencarnan sobre la tierra para traer su ciencia, su organización, su gobierno: el gobierno de los Iniciados.

Puedo explicaros cómo viven los Aghartianos, cómo nacen, cómo entienden el amor. Saben que la fuerza sexual es una energía preciosa, por eso no la malgastan, sino que por el contrario la utilizan para convertirse en criaturas superiores, en divinidades. Por otra parte es de Agharta de donde procede el verdadero Tantra-yoga, tan conocido en el Tibet y en la India, pero del que muy pocos Occidentales tienen una buena comprensión. ¡En cuanto a la práctica, mejor no hablar...! Muchos no han logrado otra cosa que enfermar y desequilibrarse. Así pues, atención, no os aconsejo que os embarquéis en este sentido. Estudiad, preparaos, purificaos, y enseguida obtendréis todo tipo de revelaciones sobre la extraordinaria ciencia de aquellos seres.

Porque la ciencia de los Aghartianos concierne también a los descubrimientos más avanzados de la física. Tienen la posibilidad de vigilar y controlar todo lo que pasa sobre la tierra; pueden incluso destruir completamente a toda la humanidad desencadenando la potencia de los cuatro elementos. Pero como son seres evolucionados y pacíficos, no lo harán. Incluso es muy probable que los platillos volantes cuya existencia ahora ya no se puede dudar, no procedan de otros planetas, sino del centro de la tierra, pasando por el polo Norte o Sur. Muchos observadores situados en el Ártico o en el Antártico han visto platillos volantes que iban o venían en esta dirección.

Los Aghartianos tienen pues, medios de locomoción completamente excepcionales. Lo que es notable, es que se hayan manifestado sobre todo a partir de 1945, después de la bomba atómica de Hiroshima. Vienen para vigilar, saben que los humanos son tan insensatos que podrían destruir la humanidad; y en este caso, también ellos, bajo tierra, serían alcanzados, y evidentemente están un poco inquietos. Puede ser que dentro de algunos años se decidan a salir para dar mensajes, advertencias. Puede que también ¿por qué no? se lleven consigo a algunos de vosotros, para mostrarles el esplendor de su país devolviéndolos enseguida a la tierra. Hasta el presente ninguno de los que han podido ir a Agharta han vuelto. Pero los Aghartianos son de una bondad y generosidad tan grandes, que no hay que temerles. Han vencido todas las debilidades humanas.

Naturalmente muchos han intentado perseguirles. Pero sus platillos volantes están rodeados de un campo magnético que les hace invulnerables, y si ven que les persiguen proyectan rayos que detienen o bloquean las máquinas de sus perseguidores. Trabajan siempre con la luz; su poder está en la luz, con ella neutralizan todas las fuerzas hostiles. Se ajustan a esta regla iniciática según la cual hay que utilizar la luz como protección contra los elementos nocivos. Pronto, los humanos comenzarán a descubrir muchos de sus secretos.

Y yo, os lo estoy diciendo desde hace años: no hay nada tan importante a estudiar como la luz, porque la luz tiene todos los poderes. Últimamente la ciencia ha descubierto la potencia del rayo láser. Quedan muchos descubrimientos por hacer, pero un día todo lo que os he revelado será reconocido y comprobado. Hasta el presente no se han tomado en serio estas revelaciones, porque no han sido confirmadas por la ciencia oficial. En lugar de sentidas interiormente, de tocadas casi con su alma, con su espíritu, los humanos, que están tan intelectualizados, esperan el veredicto de la ciencia oficial para creer las más grandes verdades. Pero os lo digo: tarde o temprano lo que os he revelado en mis conferencias será comprobado científicamente. Esto empieza por otra parte con las experiencias que se han hecho en Rusia; los demás países están retrasados, pero seguirán a los Rusos y aceptarán la realidad del poder del pensamiento, del aura, de la clarividencia. Unos técnicos han preparado ahora unos aparatos que pueden registrar ciertos fenómenos llamados «parapsíquicos» y estamos obligados a aceptar los resultados de estos registros. Los humanos esperan siempre el veredicto de los aparatos externos, sólo confían en estos aparatos. Mientras que los aparatos que el Creador ha puesto en ellos mismos, no los tienen en cuenta, no los utilizan. Sin embargo debería ser al revés.

Os he dicho que Agharta me interesa desde el punto de vista filosófico por el modelo de organización, de gobierno y de vida colectiva que nos presenta. También nosotros debemos trabajar para la colectividad con el mismo desinterés que los Aghartianos, con este amor infatigable, con el fin de formar una familia sobre toda la tierra, y que no haya más fronteras, guerras ni miserias.

En aquel momento, los intereses de cada persona serán respetados. Cuando todo marcha bien en la colectividad, cada uno de sus miembros se encuentra bien. Mientras que si sólo están bien algunos individuos, pero no la colectividad, estos individuos tarde o temprano son amenazados y aplastados porque este bienestar no es una situación estable y duradera. Por eso cuando se ve que cada cual no tiene otra idea en la cabeza que estar bien él, burlándose abiertamente de los demás, se puede predecir que se trata de una situación inestable. Si los humanos hiciesen un esfuerzo por olvidarse un poco de sí mismos, para consagrarse a la colectividad, todo el mundo tendría sus intereses salvaguardados. Porque el interés de todos está ahí. Por eso siempre digo: no sabéis lo que os conviene, vuestro comportamiento lo prueba, tarde o temprano os desmoronaréis.

La vida colectiva nos envuelve, nos domina, nos dirige, no se puede jamás ser libre e independiente frente a la colectividad. No hay pues que ocuparse en buscar un pequeño abrigo para sí, porque estos no son más que paños calientes. ¡Pero se está aún tan lejos de esta amplitud de conciencia! Las personas son como los insectos: desde el momento en que algo no va, se esconden en su agujerito pensando que allí estarán seguros. Bueno, lo comprendo, se ha recibido esta herencia de los insectos, es fantástico. Pero ahora podemos, por lo menos, cambiar un poco. Naturalmente, los humanos han progresado en el sentido colectivo. Pero no es suficiente porque aún siguen destruyéndose entre sí. Su conciencia se ha ampliado un poco, es verdad, pero la situación no ha cambiado. Antes, se mataba a un hombre, ahora se pueden matar a millones de golpe. ¡Ahí está el progreso! ¡Ah! en eso se ha progresado. También las ciudades son mayores, pero interiormente la naturaleza es la misma: cada cual en su agujerito. Son unos «trogloditas»; como en el pasado, están aislados, divididos, se muestran hostiles entre sí.

Hay que ir a buscar soluciones en lo alto, en el espíritu, en la luz. Mientras que los humanos intenten resolver los problemas sin esta luz, incluso las mayores transformaciones políticas, sociales, etc., no serán verdaderamente eficaces; habrá siempre un germen de interés personal que irá contra el interés colectivo y que, poco a poco, contaminará todo el resto. Es preciso pues que consulten esta sabiduría eterna a la que consultan los Aghartianos y que yo siempre consulto, entonces ella les dirá qué hacer. Pero tampoco la Iglesia la consulta. La Iglesia incluso reemplaza el interés del Señor por su propio interés; y por ello la predicción de Fátima es terrible para ella. Pero la gente ya no cree en nada, son el interés y el dine¬ro los que ocupan ahora el primer lugar.

Por eso sé muy bien que el sistema que os traigo aún no tiene posibilidades de ser comprendido ni aceptado. E incluso si ciertas autoridades supiesen que nuestra Enseñanza está basada en la sinarquía, serían capaces de intentar clausurar nuestro establecimiento. ¡Se detesta la sinarquía! Pero las condiciones van a cambiar, y pronto resultará imposible detener la propagación de estas verdades. Nadie en el mundo podrá impedirlo. Es la época de Acuario que se está acercando y que nos trae la Enseñanza de la colectividad.

El orden sinárquico llegará y será probado. Cada sistema debe probarse, y si se demuestra que es ineficaz, es reemplazado por otro, y luego por otro más... Es así como, ensayando, se acaban por encontrar las soluciones correctas. En realidad, en lugar de continuar haciendo experiencias dolorosas y que cuestan muy caras, se podría adoptar de golpe este sistema que existe ya en alguna parte desde hace millares de años.

Desgraciadamente por el momento cada cual quiere experimentar personalmente para descubrir solo las grandes verdades. Claro está que a través de este sistema se termina por llegar, y todos llegarán, pero será muy largo, y se necesitarán siglos, milenios. Todos están preparados por el Creador para encontrar la verdad, pero es el tiempo para encontrarlo el que no es el mismo para todos. Los que aceptan guías, instructores, Maestros, acortan el tiempo, las pérdidas y los sufrimientos. Los que no aceptan estos medios eficaces y rápidos harán también los mismos descubrimientos que los demás, pero en millares de años. Prefieren encontrarlo solos, quieren permanecer libres y no aceptan someterse, seguir a otro; también ellos acabarán por encontrar un día, pero ¿en cuánto tiempo?

Este estado de espíritu está sobre todo muy propagado entre los intelectuales. Sí, hay alguien en alguna parte, pero es muy raro encontrar intelectuales que no sigan este camino, son una excepción. Personalmente, me encuentro entre estas excepciones. Felizmente la Providencia me ha salvado privándome de toda clase de posibilidades intelectuales, que ha dado, por el contrario, a los demás. Por esta razón me he preocupado en aceptar la sabiduría de los que me superan. Todos los que tienen grandes facultades intelectuales se creen muy capaces... Pues bien, encuentro que la Providencia no se ha cuidado mucho de ellos. No aceptan ninguna autoridad, sólo cuentan consigo mismos, y por lo tanto van a necesitar millares de años aún para descubrir la verdad.

Desde hoy hasta dentro de algunos años se harán grandes descubrimientos. La cuestión está en saber si habrá bastante gente preparada para comprenderlos, sentirlos y realizarlos en su vida. Está dicho en la Biblia que al final de los tiempos todo será desvelado. Y este tiempo está próximo. Evidentemente, cuando se dice «el fin de los tiempos», no hay que imaginarse que se trata verdaderamente del fin del mundo. ¡Cuántas veces se ha anunciado ya el fin del mundo... incluso dando la fecha! Pero he aquí que la fecha pasaba y el mundo continuaba. Se producían, naturalmente, algunos trastornos pero el mundo continuaba. La humanidad nunca desaparecerá completamente. Los humanos son sólidos, no os preocupéis, lo resisten todo. Pero que pronto se producirán todo tipo de trastornos y de desórdenes, y que se producirá el fin de una época, eso sí es cierto.

En su libro: «Bestias, hombres y dioses», Ossendowski cuenta que una tarde, cuando atravesaba una región desértica de Mongolia en una caravana de camellos, se hizo de pronto un silencio impresionante (y Saint-Yves d'Alveydre también menciona este fenómeno): los hombres y los animales se detuvieron, e incluso los pájaros dejaron de volar. Su guía le explicó que este recogimiento de toda la naturaleza corres¬pondía al momento en que el Rey del mundo entraba en el santuario de su palacio subterráneo de Agharta para orar en él. Muy pocos hombres han podido ver al Rey del mundo, aun¬que algunas veces se muestra, en ciertas fiestas religiosas, y su aparición cada vez ha estado acompañada de prodigios. Ha hecho predicciones, algunas de las cuales ya se han cumplido, y otras también se realizarán. Sí, el Rey del mundo existe; espera el momento para manifestarse. Y también, ya os lo he dicho, algunos seres de Agharta vienen a encarnarse sobre la tierra para poder realizar los proyectos del mundo invisible. Muchos están a punto de trabajar en este sentido para un gobierno mundial.

Entonces, veamos, entendedme bien: arriba está la nueva Jerusalén, Iérouschalaîm Hadascha, de la cual habla San Juan, y abajo, Agharta. Nosotros, los humanos, estamos situa¬dos entre ambos. Entonces, la nueva Jerusalén va a descender y Agharta va a ascender, y ello constituirá el Reino de Dios entre los hombres. Como la Jerusalén celestial, Agharta es una idea de la vida interior. Los alquimistas aludían a Agharta con la palabra VITRIOLUM, en la que cada letra representa en realidad el principio de una palabra, lo que produce esta frase latina: «Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem Veram Medicinam». Lo que significa: «Visita el interior de la tierra. Rectificando, encontrarás la piedra escondida, la verdadera medicina.» Agharta, también es esta tierra interior que es preciso visitar. Porque el hombre esta hecho a imagen del universo y todo lo que existe fuera de él existe también en él.

Extracto del Libro: “Acuario: Llegada de la Edad de Oro”
de Omraam Mikhaël Aïvanhov