
En los textos Pali hay varios relatos sobre la meditación del Bodhisattva, dividiendo la mayoría de ellos la noche de su Iluminación en tres periodos o “guardias”.
En la 1ª guardia, el Bodhisattva recuerda sus vidas pasadas.
En la 2ª guardia analiza la ley del Karma: “Con mente recogida, dirijo mi mente hacia el conocimiento de la muerte y el renacimiento de los seres. Comprendo que los seres son bajos o excelsos, con destino brillante o fatal, según las consecuencias de sus acciones.”
En la 3ª guardia, el Bodhisattva llega a los tres componentes básicos del dharma (doctrina) budista: Las cuatro nobles verdades, las tres características de la existencia y la ley de causalidad.
Con estas revelaciones, Sidharta se libera del renacimiento y el samsara. Entra en un nirvana viviente y se convierte en Buda.
Las cuatro nobles verdades son expresadas por Buda en el siguiente pasaje:
“¿Cuál es, monjes, la verdad del sufrimiento? El nacimiento es sufrimiento; la decadencia, la enfermedad y la muerte son sufrimiento. Querer algo y no conseguirlo es sufrimiento. En resumen, la personalidad humana, susceptible como es de aferrarse a las cosas, trae sufrimiento.
“Y ¿cuál es la verdad del origen del sufrimiento? Es el deseo. El deseo conduce al renacimiento, apegado como está a la búsqueda del placer y a la avaricia incansables. Está en el deseo la sensualidad, el deseo de una nueva vida, el deseo de la no existencia y la aniquilación.
“Y ¿cuál es la verdad de la extinción del sufrimiento? Es la indiferencia y la eliminación del deseo: la libertad y el desapego hacia él.
“Y ¿cuál es la verdad del camino [o sendero] que conduce a la extinción del sufrimiento? Precisamente es esta óctuple senda la que conduce a la extinción del sufrimiento:
1. Visión correcta. Pensamiento [o propósito] correcto.
2. Discurso correcto. Acción correcta. Sustento correcto.
3. Esfuerzo correcto. Plenitud mental [o atención] correcta. Concentración meditativa correcta.”
La visión correcta y el pensamiento correcto conducen a la sabiduría.
El discurso correcto, la acción correcta y el sustento correcto caen en la esfera de la ética.
El esfuerzo correcto, la plenitud mental correcta y la concentración correcta pertenecen a la práctica de la meditación.
Buda, tras su Iluminación expuso el Octuple Sendero como constituido por 8 Principos que son 8 acciones conscientes, las cuales inmediatamente generan Puntos de Inflexión en nuestras vidas, permitiéndonos salir de una recurrencia mecánica y entrar en un nuevo acontecer.