jueves, 23 de abril de 2009

ANTENA RECEPTORA - MISION RAHMA










- El que desea asumir la condición de antena-receptor, debe ser una persona equilibrada y de férrea voluntad, sin problemas psicológicos o nerviosos de cualquier tipo. En caso de que alguien desequilibrado buscase comunicación, lo único que conseguiría sería agudizar más su condición; aunque en un principio aparentemente, éste le trajese beneficios, como podrían ser paz y serenidad pasajera. Digo esto, porque si alguien no tiene su organismo preparado para una mayor vibración le ocurrirá lo que a un circuito de 110 voltios, le conectáramos electricidad de 220: sabemos que se fundiría, pues sus resistencias no estarían en capacidad de soportar un mayor flujo de energía.
Ser objetivo es también importante, sobre todo para poder evaluar los mensajes y las experiencias que se viven. Esto debe significar que la persona esté abierta a la crítica de conjunto, así como ser capaz de desarrollar la autocrítica más sincera.
La persona debe crear las condiciones para predisponer el contacto, por lo cual debe cultivar los ejercicios y prácticas necesarias para el estímulo del poder mental y fortalecimiento de la voluntad.
Es importante, aclarar que la comunicación mental telepática es mucho más simple y sencilla de lo que se puede pensar cuando existe la práctica, y la suficiente concentración que se consigue en el trabajo personal constante. Hay que establecer la diferencia abismal que existe con la comunicación que establece el Espiritismo, Mediunismo o Espiritualismo, en la cual la persona es abordada por una conciencia externa, viendo desplazada la propia voluntad. Esto es muy peligroso, debido a que a pesar de que se cree estar en contacto con espíritus elevados, de seres desencarnados, lo que se está haciendo es abrir la puerta a toda clase de entidades; para que se apoderen del cuerpo del médium y lleguen a dominar su conciencia, que poco a poco se ve debilitada y cada vez tiene menos posibilidades de oponerse. Igualmente con el hipnotismo se crea dependencia a voluntades externas como también con la Psicofonía que es ser un canal portavoz de un mensaje verbal, no estando plenamente consciente del mismo.
Los mismos Guías extraterrestres nos previenen de todas estas formas, de comunicación que más es el daño que producen que el alcance positivo que logran.
- Las personas que lleguen a sentirse propensos a la recepción, deberán gozar de la confianza de los otros, o sea inspirar seguridad y tenerla en sí mismos y en su propio trabajo.
- La comunicación se da estando la persona totalmente conciente sin que ésta vea menoscabada su voluntad en 1o más mínimo, ya que la telepatía o idioma universal de las ideas, se da a nivel mental a distancia, comparable con una llamada telefónica entre seres concretos y materiales.
- Se debe esperar a estar bien descansado, libre de tensiones, relajado y abstraído de problemas de cualquier tipo, buscando e1 momento y el lugar más adecuado y tranquilo, haciendo hecho la digestión, o sea varias horas después de haber ingerido alimentos, o en su defecto en ayunas. La hora no es tan importante, porque la comunicación puede llegar en cualquier momento, pero como llega avisado, esto es, acompañada de una ansiedad y necesidad de escribir, podemos situarnos en el lugar escogido y esperar un poco pasta llegar a la hora más propicia, no haciendo necesidad de recibirse inmediatamente, suspendiendo lo que estamos haciendo en aquel momento, aunque esto queda a criterio del receptor.
- Para evitar mentalismos que no son otra cosa que sugestiones o afloraciones de nuestro subconsciente. será preferible conservar un horario ydías fijos para nuestras recepciones de común acuerdo con los Guías, para así no caer presa de la vehemencia, también nos abstendremos de abordar temas muy personales con nuestras preguntas, y que deriven en seudocomunicaciones con opiniones y consejos que por ser nuestros, disfrazados por la rúbrica de un Guía, no cuenten con la debida madurez. Es también recomendable que no se planteen en la comunicación, asuntos de los que ya tengamos una idea prefijada, pues esto también predispondría los mentalismos.
- Es aconsejable que la comunicación se realice en presencia de otras personas que apoyen al receptor, a través de su concentración, y que estas reuniones en grupo sean realizadas en un horario preestablecido, que en ningún caso deberá afectar nuestro normal desenvolvimiento diario.
Hemos visto hasta aquí cuales serían los requisitos en la persona que deseara recibir comunicación y prepararse para ello, siendo objetivo, equilibrado, crítico, y de férrea voluntad; pero entonces se preguntara todo el que lo intente: ¿manteniendo todo esto lograré el contacto? y ¿si lo logro, cómo sabré reconocer que el mensaje es auténtico y no mera sugestión?
Como ya lo he aclarado antes, son ellos los que se comunican con nosotros y no nosotros con ellos, es decir, que los Guías hacen la mayor parte del esfuerzo y nos inducen a la recepción estimulando nuestra ansiedad por conocer sobre estas cosas; pero a pesar de que ellos escogen con quien mantener contacto para a través de esa persona llegar a muchos otros también uno puede facilitar las cosas y prepararse. Ahora que también no todos podremos conseguirlo y también no habría necesidad de que todos lo lograran, porque bastaría que uno 0 dos por cada grupo de personas lo hiciera, después de que lo intentaran todos y aquellas personas, una vez adquirida la comunicación se esforzarán por mantenerla, observando las pautas que se han dado, pero sobre todo que siguieran contando con el apoyo del grupo en el que participa. Es muy necesario que aquel que reciba los mensajes dentro de una reunión de personas inspire confianza en los demás y a la vez tenga confianza en si mismo demostrándolo con el esfuerzo que dedique en su preparación. Cuando los Guías determinan el momento adecuado para la instrucción, seleccionan el antena y le facilitan la recepción abriéndole el Tercer Ojo y activando la antena mental.
Con respecto al saber distinguir en las comunicaciones los mentalismos y añadidos, y separar los verdaderos mensajes de los adulterados o falsos, existen una serie de características que mantiene toda verdadera comunicación y que la hacen destacar frente a cualquier seudomensaje, y estas se podrían resumir en las siguientes:
- Toda verdadera comunicación es atemporal, o sea que, siempre que se vuelva a leer tendrá algo que decirnos y la comprensión de la misma variará con la madurez que ganemos en el camino espiritual: no agotan el contenido de sus mensajes en una sola lectura
- Lo recibido tendrá siempre carácter grupal, no habiendo posibilidad de comunicaciones personalistas. No nos vayamos a equivocar en juzgar un mensaje como personalista cuando el procurarse el trabajo de tal o cual hermano se está cuidando de la proyección de la Misión de contacto, y se está consiguiendo con ello un bien general.
- Las comunicaciones son siempre constructivas, edificantes, jamás destructivas ni amenazantes. Procuran el bien general y nunca el mal de nadie.
- El contenido de cada mensaje se halla enriquecido por nuevos aportes y no se limita nunca a ser la repetición de otros anteriores menos aún de opiniones personales de integrantes de los grupos.
- Toda comunicación es confirmable, esto es que los Guías saben mejor que nosotros la necesidad de la corroboración de la realidad de lo recibido, sobre todo de su procedencia y buena intención de ayuda. Las confirmaciones pueden variar de acuerdo a las personas y circunstancias, pero las más comúnmente aceptada es la del avistamiento a hora señalada con anticipación, en presencia de varios testigos que den fe de la contundencia y veracidad de lo confirmado.
Si tomamos en cuenta todas estas pautas surgidas de los consejos recibidos y de la experiencia, tendremos una mayor capacidad para discernir de entre lo recibido, cuánto y qué procede de los Guías extraterrestres.
MISION RAHMA NEW YORK